Las ninfas aún andan por ahí...^ ^, y si no, nosotras las buscamos.
martes, 6 de julio de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
¿Qué me han hecho las clásicas?

Ahora sí, creo que me he enamorado.
No sé cuando comenzó este delirio "latínico" en mí, sólo sé que hace siglos se cultivó y se convierte ahora en un amor clásico.
Cada palabra o complemento, cada empezar y acabar de un texto indescifrable a la vista, tantas horas frente a mil y un caminos de final.
Serán las horas compartidas, el último examen o quizá que algo en mí se despertó. Recuerdo cuando en literatura catalana hablábamos de la importancia que tenía el hecho de que los autores confiaran en la lengua para utilizarla y sentirla como en siglos anteriores..., pues yo confío en ella, tengo la seguridad y las ganas de seguir conociéndola.
Todo el esfuerzo que puedo aportar-como a todo-, todas las horas sin dormir, todo lo necesario, porque por amor dicen que uno hace cualquier cosa.
Pero no sólo me he enamorado, sino que tengo un amante , es él aquél Griego indomable y hostil en un principio que ha derivado (¿etimológicamente?) a un agradable compañero.
No es fácil de domar,- considero aún, que es imposible e ¿innecesario?- pero dedicándole tiempo decidimos conocernos.
Y ahora sí, a pesar de que requiere mayor esfuerzo, no pienso abandonarlo, que sea una meta, una preocupación, que sea lo que quiera porque sé que en el fondo de hostil no tiene nada, todo lo contrario, permanece a la espera del amor que merece.
domingo, 14 de febrero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
Da~
El viento ataca mi corteza con una fuerza estremecedora provocando algo similar a un escalofrío, digo similar porque esta gran corteza protege a mis sentidos de cualquier emoción...
Recuerdo cuando era humana y libre, pocos seres pueden decir que son plenamente libres, yo podía. Mi cuerpo era el cuerpo de la tierra, mis pasos el libre vuelo de las aves, mi pelo el amante efímero del aire, ni poseer ni ser poseída era mi única ley. El amor en mí no existía para ningún individuo, existía para el mundo, para el cosmos, para la utópica libertad.
Pero el destino perturbó mi armonía y la melodía más dulce se metamorfoseó en hombre disfrazado de cazador. Y no hay nada que atraiga más a un cazador que un ser libre..., yo corrí, Él también, enseguida me alcanzo. Recuerdo que allí conocí a la angustia, a la desesperación y finalmente el fluir del río escuchó mis súplicas y cuando él me tuvo entre sus brazos comenzaron mis extremidades a convertirse en ramas, mi piel en corteza, mi pelo en verdes hojas, yo en raíces, en un árbol condenado a cadena perpetua...un árbol que coronaría a vencedores pero nunca vencería a la quietud.
Lo más irónico de este encuentro trágico es que solo fuimos muñecos de otro que jugó con nuestros corazones a su merced, creando en nosotros sentimientos ficticios,condenándonos a la eternidad traidora a la par que mentirosa...
sábado, 23 de enero de 2010
miércoles, 13 de enero de 2010
Los griegos molan ~ El complejo de la maceta
lunes, 11 de enero de 2010
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